La espalda incluye el área desde la base de la cabeza hasta el cóccix (el hueso que se halla entre las nalgas). Está formada de los huesos de la columna o espina (vértebras); las coyunturas que guían la dirección del movimiento de la columna; los discos que separan los huesos de la columna y que absorben las sacudidas cuando uno se mueve y los músculos y los ligamentos que detienen todo junto. Usted se puede lastimar o irritar una o más de estas partes, lo cual le causará dolor.
La mayoría de los dolores de espalda es causada por movimientos fuertes repetidos o posturas prolongadas que ponen tensión en la espalda. Un movimiento repentino o brusco que tuerce la espalda puede resultar en una distensión o un esguince de los ligamentos de la columna espinal, de los músculos de la espalda o de la coyuntura sacroíliaca (la coyuntura entre la columna y los huesos de la pelvis).
Usted puede dañar los discos de la misma forma, lo cual hará que se desgarren o quiebren. Si el desgarro es bastante grande, la sustancia gelatinosa del interior del disco puede escaparse y hacer presión sobre un nervio. Los nervios también se pueden irritar debido a la hinchazón o inflamación de otras partes de la columna.

Cualquiera de estas lesiones puede producir 2 ó 3 días de dolor e hinchazón en el tejido lesionado, luego la lesión irá sanando lentamente y el dolor disminuirá poco a poco. Puede sentir dolor en la parte baja de la espalda, en una nalga o como si bajara por una de las piernas. El propósito del autocuidado es calmar el dolor, ayudar a que la lesión sane y evitar volver a lastimarse. Afortunadamente, las lesiones de la espalda más agudas se curan por sí mismas en un período de entre 6 y 12 semanas.
El dolor de espalda también se puede deber a condiciones que afectan los huesos y las coyunturas (articulaciones) de la columna. El dolor de la artritis puede ser un dolor constante, diferente al dolor agudo que se siente cuando uno se tuerce o se jala la espalda, o cuando se lesiona un disco.
La osteoporosis debilita todos los huesos, incluyendo la columna, lo cual puede resultar en huesos rotos y fracturas por compresión. Las fracturas por compresión causan que las vértebras se aplasten. Esto puede hacer que la columna quede mal alineada, lo cual a su vez puede producir diferentes intensidades de dolor.
PREVENCIÓN:
Para evitar el dolor de espalda, lo más importante es usar una buena mecánica del cuerpo y tener hábitos saludables, como por ejemplo, hacer ejercicio con regularidad, mantenerse a un peso sano y evitar el tabaco (la nicotina debilita los discos de la espalda). Algunos de los consejos que presentamos en este tema son cosas que usted querrá hacer todos los días, no sólo porque son buenas para la espalda, sino porque son buenas para la salud en general. Los demás consejos le serán útiles si alguna vez tiene un dolor de espalda agudo.
Movimiento o mecánica del cuerpo
La buena mecánica del cuerpo disminuye la carga de la espalda. Use buena mecánica corporal todo el tiempo, no sólo cuando tenga dolor de espalda.
CÓMO SENTARSE:
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Evite estar sentado en una misma posición por más de 1 hora a la vez. Levántese o cambie de posición con frecuencia. |
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Si tiene que estar sentado por mucho tiempo, los ejercicios de extensión, de flexión, de estiramiento y de fortalecimiento son particularmente importantes. |
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Si su silla no le da suficiente apoyo, use una pequeña almohada o una toalla enrollada para apoyarse la parte baja de la espalda. |
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Al conducir, jale su asiento hacia adelante de manera que pueda alcanzar los pedales y el volante cómodamente. Deténgase con frecuencia para estirarse y para caminar un poco. Piense en colocarse una pequeña almohada o una toalla enrollada detrás de la parte baja de la espalda. |
COMO LEVANTAR LOS OBJETOS:
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Mantenga recta la parte superior de la espalda. No doble la cintura hacia adelante para levantar algo. |
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Doble las rodillas y deje que los brazos y las piernas hagan el esfuerzo. Apriete las nalgas y la barriga para darle aún más apoyo a la espalda. |
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Aunque el objeto no pese mucho, manténgalo tan cerca del cuerpo como pueda. |
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Cuando esté sosteniendo un objeto pesado, voltee los pies y no la espalda. Trate de no voltear ni torcer el cuerpo. |
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De ser posible, no levante objetos pesados más arriba de los hombros. |
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Para mover los objetos pesados o difíciles de sostener, use una carretilla o pídale a alguien que lo ayude. |

COMO ACOSTARSE:
Si tiene dolor de espalda por la noche, quizás su colchón sea el problema. Vea si le ayuda dormir sobre un colchón más firme. O, si piensa que su colchón es demasiado firme, pruebe uno que sea un poco más blando. Además, siga estos consejos para dormir más cómodamente:


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Si duerme boca arriba, tal vez quiera ponerse una almohada bajo las rodillas o usar una toalla enrollada para apoyarse la cintura. |
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Si duerme de lado, vea si le ayuda ponerse una almohada entre las rodillas. |
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Está bien que duerma boca abajo si eso no le aumenta el dolor en la espalda o en el cuello. |
EL EJERCICIO:
El ejercicio hecho con regularidad (ejercicio aeróbico, de estiramiento y de fortalecimiento) le ayuda a conservarse en buena condición física y a mantenerse flexible. Además, fortalece los músculos que apoyan la columna. El ejercicio también le ayuda a mantenerse a un peso sano, lo cual reduce la carga en la parte baja de la espalda.
Aunque no hay evidencia positiva de que ciertos ejercicios ayuden a evitar el dolor de espalda, los ejercicios que presentamos aquí son una forma práctica de ayudarle a conservarse fuerte y flexible. Tal vez usted quiera incluir los ejercicios en su rutina de acondicionamiento.
No haga estos ejercicios si acaba de lastimarse la espalda.
Los ejercicios de extensión fortalecen los músculos de la parte baja de la espalda y estiran los músculos y los ligamentos de la barriga. Los ejercicios de flexión estiran los músculos de la parte baja de la espalda y fortalecen los músculos de la barriga.
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Usted no necesita hacer cada uno de los ejercicios. Haga los que le ayuden más. |
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Si cualquiera de los ejercicios hace que el dolor de espalda aumente o continúe, deje de hacer ese ejercicio y pruebe otra cosa. Deje de hacer cualquier ejercicio que haga que el dolor se difunda de la columna hacia las nalgas o las piernas, ya sea durante o después del ejercicio. |
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Empiece con 5 repeticiones, 3 ó 4 veces al día, y vaya aumentando el número de repeticiones poco a poco, hasta llegar a 10. Haga todos los ejercicios lentamente. |
EJERCICIO DE EXTENSIÓN:
Estiramiento de la barriga
Haga este ejercicio al comenzar y terminar cada sesión de ejercicios.
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Acuéstese boca abajo con los brazos doblados y las palmas de las manos planas contra el piso. |
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Levántese sobre los codos, manteniendo las caderas y las piernas relajadas. Empuje el pecho hacia adelante si lo puede hacer cómodamente. |
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Mantenga las caderas pegadas contra el piso. Sienta cómo se estira la parte baja de la espalda. |
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Baje la parte superior del cuerpo al piso. Repita el ejercicio lentamente. |

Levantamiento de hombros
Este ejercicio fortalece los músculos de la espalda que apoyan la columna.
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Acuéstese boca abajo con los brazos junto al cuerpo. |
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Levante los hombros del piso sin enchuecarlos, tan alto como pueda sin que sienta dolor. Mantenga la barbilla hacia abajo y los ojos mirando al suelo. Mantenga el pecho y las caderas pegados al suelo. |

Arco hacia atrás
Haga este ejercicio por lo menos una vez al día y cuando quiera que trabaje agachado hacia adelante.
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Párese derecho con los pies un poco separados. Para mayor soporte y estabilidad, recárguese contra un mostrador (su espalda debe dar hacia el mostrador). |
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Ponga las manos en la parte trasera de la cintura y dóblese hacia atrás con cuidado. Mantenga las rodillas derechas (pero no las trabe) y doble sólo la cintura. Vea el dibujo. Manténgase en esta posición por 1 ó 2 segundos. |

EJERCICIOS DE FLEXCIÓN:
Fortalecimiento de la barriga (“abdominales”)
Este ejercicio fortalece los músculos de la barriga que, junto con los músculos de la espalda, apoyan la columna vertebral.

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Acuéstese boca arriba con las piernas dobladas (a un ángulo de 60 grados), con la planta de los pies sobre el piso y con los brazos cruzados sobre el pecho. No enganche los pies en nada. |
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Levante la cabeza y los hombros hacia adelante hasta que las escápulas apenas dejen de tocar el piso. Mantenga la cintura pegada contra el piso. Para evitar tener problemas del cuello, no olvide levantar los hombros y no fuerce la cabeza hacia arriba o hacia adelante. Mantenga la posición de 5 a 10 segundos (no aguante la respiración). Luego baje los hombros y la cabeza muy lentamente. |
Estiramiento de la parte baja de la espalda
El siguiente ejercicio estira los músculos de la parte baja de la espalda y alivia la presión sobre las coyunturas de la columna.

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Acuéstese boca arriba con las piernas dobladas y los pies cerca de las nalgas. |
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Lleve una rodilla al pecho, manteniendo la planta del otro pie sobre el piso (o la otra pierna recta, si eso hace que se sienta mejor la parte baja de la espalda). Mantenga la cintura pegada contra el piso. Mantenga la posición de 5 a 10 segundos. |
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Relájese y baje la rodilla a la posición inicial. Repita el ejercicio con la otra pierna. |
EJERCICIOS DE FORTALECIMIENTO Y ESTIRAMIENTO:
Fortalecimiento de las nalgas
Este ejercicio fortalece los músculos de las nalgas, los cuales apoyan la espalda y, junto con los músculos de las piernas, le ayudan a levantar cosas. Tal vez necesite ponerse una pequeña almohada debajo de la barriga para mayor comodidad.
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Acuéstese boca abajo con los brazos a los lados del cuerpo. |
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Apriete lentamente los músculos de las nalgas y mantenga la posición de 5 a 10 segundos (no aguante la respiración). Relájese lentamente. |
Estiramiento de la parte trasera del muslo
Este ejercicio estira los músculos en la parte trasera del muslo, lo cual le permitirá doblar las piernas sin forzarse la espalda.
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Acuéstese boca arriba cerca de una puerta abierta. Ponga una pierna sobre el piso de modo que atraviese la abertura de la puerta y extienda y suba la pierna que desea estirar colocándola de modo que el talón quede apoyado contra la pared junto a la puerta. |
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Sin doblar la pierna, suba poco a poco el talón por la pared, hasta que sienta que se está jalando suavemente la parte trasera del muslo. No estire el muslo demasiado. |
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Relájese en esa posición durante 30 segundos y luego doble la rodilla para aflojar el muslo. Repita el ejercicio con la otra pierna. |

Estiramiento de los músculos que doblan la cadera
Este ejercicio estira los músculos de la parte delantera de la cadera.
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Ponga una rodilla sobre el suelo. Doble la otra pierna y colóquela frente a usted (con la planta del pie sobre el suelo). |
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Pase su peso poco a poco hacia el pie delantero. La rodilla de la pierna delantera debe estar en línea recta con el tobillo. Mantenga la posición por 10 segundos. Usted deberá sentir que se estira el área de la ingle de la pierna trasera. Repita el ejercicio con la otra pierna. |

Ejercicios que deben evitarse
Muchos ejercicios comunes y corrientes de hecho aumentan el peligro de que a uno le dé dolor en la parte baja de la espalda. Evite los siguientes:
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“Abdominales” con las piernas estiradas. |
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“Abdominales” con las piernas dobladas cuando tiene dolor de espalda agudo. |
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Levantamiento de piernas (levantar las dos piernas mientras está acostado boca arriba). |
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Levantamiento de pesas grandes más arriba de la cintura. |
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Cualquier tipo de estiramiento que haga mientras esté sentado con las piernas en posición de V. |
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Estando parado, tocarse las puntas de los pies sin doblar las piernas. |
Primeros auxilios para el dolor de espalda
Al primer instante en que sienta que se ha lastimado la espalda, siga estos consejos para evitar o disminuir el dolor. Éstos son los principales tratamientos que se deben usar en casa durante los primeros días en que se tenga dolor de espalda.
Consejo #1: Relajación
Acuéstese en una posición cómoda. Esto permitirá que se relajen los músculos de la espalda.

Consejo #2: Hielo
Tan pronto como sea posible, póngase hielo o una compresa fría en la espalda (durante 10 ó 15 minutos cada hora). El uso de compresas frías durante los primeros 3 días disminuye el dolor y acelera la recuperación.
Consejo #3: Inclinación de pelvis
Este ejercicio mueve la columna suavemente y estira la parte baja de la espalda.
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Acuéstese boca arriba con las piernas dobladas y la planta de los pies en el piso. |
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Lentamente, apriete los músculos del estómago y empuje la parte baja de la espalda contra el piso. Mantenga esa posición durante 10 segundos (no aguante la respiración). Relájese lentamente. |
Consejo #4: Caminar
Cada 3 horas, dé una caminata corta (de 3 a 5 minutos) por terreno plano (sin subidas y bajadas). Camine sólo a distancias que no le causen dolor, sobre todo dolor en la pierna.
Tratamiento en casa
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Siéntese o acuéstese en las posiciones que le sean más cómodas y que disminuyan el dolor, sobre todo cualquier dolor en la pierna. |
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No esté sentado en la cama y evite los sofás blandos y las posiciones torcidas. Evite sentarse por ratos largos. |
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El reposo en cama puede ayudar a aliviar el dolor de espalda pero quizás no acelere la recuperación. A menos que tenga dolor muy fuerte en la pierna, un período de reposo en cama de 1 a 2 días debería aliviar el dolor. No se recomienda descansar más de 3 días en cama y, de hecho, en algunos casos esto podría retrasar la recuperación. |
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Para el reposo, pruebe una de las siguientes posiciones:
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Acuéstese boca arriba con las piernas dobladas y apoyadas con almohadas grandes, o acuéstese en el piso, con las piernas dobladas y recargadas en el asiento de un sofá o de una silla. |
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Acuéstese de lado con las rodillas y las caderas dobladas y con una almohada entre las piernas. |
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Acuéstese boca abajo, si eso no le causa más dolor. | |
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Tome aspirina o ibuprofeno regularmente, siguiendo las indicaciones del envase. No dé aspirina a nadie menor de 20 años. Llame a su médico si a usted se le ha dicho que debe evitar los medicamentos antiinflamatorios. También puede usar acetaminofeno. Tome estas medicinas de una forma sensata; la dosis máxima recomendada disminuirá el dolor. El encubrir el dolor por completo podría permitir que usted haga movimientos que vuelvan a lastimarlo. |
Usted puede probar los siguientes tratamientos en casa, 2 ó 3 días después de lastimarse:
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Póngase una compresa caliente en la espalda por períodos de 20 minutos. El calor húmedo (toallas remojadas en agua caliente, baños, duchas) es más eficaz que el calor seco. A algunas personas les produce más alivio alternar las compresas calientes con las frías, o usar sólo compresas frías (hielo). |
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Siga dando caminatas todos los días (hágalas más largas: de 5 a 10 minutos, 3 ó 4 veces al día). |
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Vea si le ayuda nadar; la natación es buena para la espalda. Tal vez le cause dolor inmediatamente después de lastimarse, pero nadar vueltas en una piscina o patalear con aletas muchas veces ayuda a evitar que el dolor de espalda regrese. |
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Ya que tenga menos dolor, empiece a hacer ejercicios fáciles que no le aumenten el dolor. Uno o dos de los ejercicios que aparecen en la sección sobre "Prevención" de este tema podrían ayudarle. Comience con 5 repeticiones, 3 ó 4 veces al día, y vaya aumentando las repeticiones hasta llegar a 10, según le sea posible. |